Piensa en la comodidad del usuario

  • Evalúa el trabajo: Adapta los tejidos al nivel de actividad y condiciones (interior/exterior, clima).
  • Elige comodidad: Usa materiales transpirables (algodón/poliéster) y tejidos elásticos para movilidad.
  • Apuesta por durabilidad: Opta por textiles resistentes y de fácil mantenimiento.
  • Adapta al clima: Telas térmicas para frío y ligeras para calor.
  • Escucha al equipo: Consulta a los empleados para garantizar comodidad y ajuste.